De Galasso a Altamira ¿A dónde vas, Jorge Altamira? Nunca nos hemos tratado, pero nos conocemos y tenemos un punto teórico común: es necesario crear la sociedad solidaria, igualitaria, donde brote y se consolide el Hombre Nuevo. Eso creo yo y ahí pongo mis modestos esfuerzos: en la liberación nacional y social de una América Latina unida. Vos decís que también luchás por ese objetivo. Entonces, me creo con el derecho a preguntarte: ¿Adónde vas, Altamira? ¿Adónde? ¿A qué conduce tu política? Disculpame, pero yo no creo que en lo profundo de vos mismo puedas suponer que la interrupción del kirchnerismo en el gobierno va a llevar al P.O. a la Casa Rosada, ni tampoco que le va a provocar un gran crecimiento político. No. No creo que estés tan al margen del desarrollo de la lucha de clases ni que, en nombre del marxismo, saques conclusiones que sólo es posible admitir en un adolescente generoso y utópico – de esos que, en pequeño número, te siguen - y que cree que se puede asaltar el cielo así como así, mañana mismo, con la revolución perfecta, completita, sin contradicción, ni imperfección alguna. No. A los pibes los entiendo – a "tus pibes" – y eso me duele, porque así seguramente pensaba el pibe Ferreyra. Porque a los 18 o los 22 años es posible querer salir de las desgracias, del desaliento, de la injusticia, luchando contra todos al mismo tiempo y de una vez, a todo o nada. Lo lamento por los pibes porque ellos ponen el cuerpo y la derecha no anda con vueltas. Pero, a vos no te lo puedo entender. Vos viste lo que pasó con el corte de vías el otro día: 20 muchachos rebeldes, en nombre de 60 compañeros tercerizados, provocaron la bronca de miles de usuarios del ferrocarril en Plaza Constitución y esa bronca fue usada por grupos duhaldistas y macristas, por las barras bravas de Barrionuevo, por los comandos de Ritondo, por las bandas de Duhalde. No es como dice tu compañero Ramal que "sería delirante suponer que el P.O. cortaba en Avellaneda y también el P.O. actuaba" en Plaza Constitución. Si algo hay delirante es precisamente lo de Ramal, porque nadie seriamente ha dicho eso. Lo ocurrido es que, en los hechos, esos muchachitos idealistas que cortaron las vías quedaron aliados, en un mismo operativo de pinzas que vos no previste pero se dio en los hechos, con las bandas de derecha. Entonces, cuando dicen "el P.O. aliado al duhaldismo" no te enojés: en la teoría no es así; en los hechos, sí. Es decir, en la política concreta, el macrista Ritondo es aliado tuyo y también Cecilia Pando y Posse y Redrado y Puerta y Barrionuevo y Toma. Vos y tus compañeros atacan al gobierno porque lo que no ha hecho, por lo que falta; ellos lo quieren voltear por lo que ha hecho y lo que ha hecho es suficiente para que no lo soporten. Pero en conjunto vos y ellos creen que es conveniente interrumpir el avance del kirchnerismo, es decir, la reelección de Cristina. Claro, ellos, la derecha, están en lo suyo, no soportan la Ley de Medios, no soportan el recupero de los aportes jubilatorios por el Estado, ni la Unasur, ni tampoco la asignación universal por hijo, ni ponerle coto al FMI. Ellos están molestos por el protagonismo popular, por "los oscuramente pigmentados" (como decía el conservador Reinaldo Pastor) y entonces dicen ahora, haciéndole 'el bocho' a los vecinos más reaccionarios: "Somos xenófobos y ¿qué?: los bolivianos y paraguayos nos ocupan las escuelas y los hospitales". Pero vos no podés coincidir con eso. Ya sé que no coincidís en la teoría, pero en los hechos, sí. En la teoría vos sabés de la gesta altoperuana contra los realistas y seguramente sabés del "Moto Méndez" y "el indio Camargo" y Juana Azurduy" y tenés afecto por bolivianos y paraguayos (¡Cómo no tenerlo por Solano López, compañero de lucha contra el mitrismo oligárquico financiado por el Imperio Británico!) pero, sin embargo, vos tocás en la misma orquesta de los xenófobos. Es en la misma orquesta, mi viejo, aunque no estés orquestado en conspiraciones de café. En los hechos, sí. Por eso te repito: ¿Adónde vas, Altamira? Porque vos debieras saber, lo sabés, supongo, que en política es fundamental conocer al enemigo principal (manual elemental de todo socialista en serio). Y no podés confundir al gobierno - con todas las asignaturas pendientes que vos quieras - con la alianza Duhalde, Macri, Pando y todos los que ya conocemos. No. Eso no te lo voy a entender nunca, ni a justificar. Por otra parte, vos te formaste en una concepción de la política que otorgaba importancia fundamental, al conocimiento de la correlación de fuerzas. Hay que preguntarse, en cada momento de la lucha, cuál es la correlación de fuerzas. Esto lo aprendiste, como yo, hace muchos años, en los manualitos del socialismo, es el ABC, el primero inferior, como se decía en nuestros tiempos. Y entonces, ¿cuáles son las opciones en juego? No me explico cómo no entendés las fuerzas en juego y la opción consiguiente: la vuelta al 2001 o a 1942, según algunos, es decir, el retroceso profundo con respecto a los avances del kirchnerismo, con todas las imitaciones en que probablemente vos y yo coincidamos o la prosecución y profundización de lo que se está haciendo desde el gobierno. ¡Y no podés decirme a mí que aprendiste en los textos clásicos que estas son luchas interburguesas y que es lo mismo Cristina en el gobierno que la Pando o Duhalde! No, vos sabés que no podés decirme eso, porque eso te invalidaría para actuar concretamente en las luchas políticas que se están dando hoy y aquí. . Vos viviste muchas cosas, Altamira, como las viví yo. ¿O perdiste la memoria? Y las que no viviste, te informaste por una abundante literatura política. ¿Qué hizo la izquierda abstracta, toda la izquierda, desde anarquistas, socialistas, comunistas hasta trotskistas, en el 30? Todos contra Yrigoyen. Y vino Uriburu y después él mismo se encargó de torturar y fusilar, incluso a algunos de estos izquierdistas teóricos que habían sido funcionales a esa derecha fascista. ¿Era lo mismo Uriburu que Yrigoyen? Evidentemente, no. ¿Había que hacerse yrigoyenista, en ese principio de la decadencia del radicalismo? Tampoco. ¿Correspondía colocarse al margen de esa lucha porque eran luchas interburguesas? Menos aún. La única política correcta era la que enseñan los clásicos: al lado del yrigoyenismo, con independencia, junto a la clase media que hacía su experiencia de poder y evidenciaba sus limitaciones. Porque no fue por las limitaciones sino por los aciertos que torturaron y asesinaron radicales en 1931 y había que estar ahí, contra la dictadura y al mismo tiempo junto a "la resistencia radical" denunciando al alvearismo entreguista. Claro que después el radicalismo terminó en De la Rúa y todo lo que conocemos, pero eso no significa que hubiese que atacarlo en su mejor momento, cuando tenían a la mayoría popular apoyándolo. Vos lo sabés bien, porque eso se llama "dialéctica" que en lenguaje de barrio quiere decir: no hay que dejar de enamorar a una mina de 20 años pensando que dentro de 60 años estará arrugada y desdentada. O de otra manera: la degradación del menemismo no justifica a quienes estuvieron con Braden y contra Perón, en el 45. No puedo creer que no me entiendas, porque entonces sería vano este escrito, inútil totalmente. Y no me digas tampoco… "en esa época, nosotros éramos muy chiquitos y nos hacíamos pipí en la cama", porque te contestaré como Jauretche, lo peor es que siguen meando en la cama también ahora. Porque también en el 45 y en el 55 sucedió lo mismo, salvo la posición de "Frente Obrero" y sus seguidores de la Izquierda Nacional, que salvaron el honor del socialismo revolucionario junto a los trabajadores peronistas. De lo que ocurrió después que cayó Perón, ¿te acordás?, sin duda. ¿Qué vino? ¿El socialismo, acaso? Sí, quizás el de "Norteamérico" Ghioldi justificando los fusilamientos del '56 porque "la letra con sangre entra". No eran lo mismo Perón y el almirante Rojas, lo sabe cualquier laburante sin haber leído jamás a don Carlos ni a Vladimiro Ilich. Lo sabe porque está en la realidad de la lucha de clases, aunque no sepa qué es la lucha de clases que la mayor parte de la izquierda predica en los fermentarios y talleres de formación con las ventanas cerradas a lo que ocurre en la calle. ¿Puede ser que no me entiendas? Y no te confundas, te lo digo otra vez. Yo no te digo que te hagas kirchnerista. Te digo solamente que no se es izquierda cuando se califica a todos los demás de ser lo mismo, burgueses, echando fuegos de artificio que ilusiona a los adolescentes. Se es izquierda en la acción política concreta y aquí, en América Latina, con años de dependencia y expoliación, cuando aparecen gobiernos con vocación popular - quizás vos digas burgueses disfrazados de populismo - yo no pido que abandones tu organización y te incorpores, a ellos, sino que te pongas al lado. No al lado de la derecha y en contra de ese gobierno. Te lo dijo Lenin, Altamira: "golpear juntos, marchar separados". "Junto" con las mayorías populares, aunque las direcciones políticas no sean todo lo que vos quisieras. Y "separados", es decir, manteniendo la independencia ideológica, política y organizativa, pero jamás serle funcional a la derecha. No, mi viejo. Porque entonces vas entrando en un juego en que puede caer sobre vos la responsabilidad de lo que ocurra a militantes que son víctimas de enfrentamientos como los que hemos visto, heridos o muertos para que en definitiva no se haga la revolución, sino para que la derecha llegue al poder y persiga a los pocos que te queden. Hace pocos días lo dijo Rafael Correa, con respecto a su intento de darle una salida popular al Ecuador, protestando porque una "izquierda", a la que llamó "boba", se complace en atacarlo haciéndole el juego a la derecha. Lo mismo dice Hugo Chávez respecto a furibundos ex guerrilleros que se le oponen haciéndole el juego a los dueños de la televisión y los grandes grupos económicos de Venezuela. ¿No bastan acaso las fotos del lanzamiento de la candidatura de Duhalde, con el macrista Ritondo y la procesista Pando, obras maestras del terror? Son ellos los que acechan, los que quieren volver, los que quieren otros treinta mil desaparecidos, entre los cuales caerán también muchos de los tuyos. Y no podés hacerle el juego. No podés crear condiciones para que los diarios digan "el P.O. en Avellaneda y el duhaldismo y el macrismo en la Plaza Constitución, operaron contra el gobierno y provocaron incidentes". No, mi viejo, no podés. Sería un error gravísimo y en política, ya lo sabés, un grave error es peor que un crimen. Porque en estos países los movimientos nacionales y populares jugaron un papel importante, aunque hayan sido inorgánicos, tumultuosos, "oro y barro", "abismos y cumbres", como decía Jauretche, pero en el balance final expresaron avances populares, tanto Yrigoyen como Perón. A veces, los periodistas dicen que en la Argentina no hay izquierda real ¡Y claro!, si grupos semejantes al tuyo confundieron a Biolcati con Mao Tsé Tung y a Llambías con Trotsky y se colocaron alrededor de "la mesa de enlace agropecuario" enfrentando al gobierno junto a las señoras "bien" del Barrio Norte y los grandes sojeros. En esa ocasión, vos estuviste mejor que ellos, pero no bien. No apoyaste a los ganaderos, pero dijiste que eran luchas interbuguresas. Entonces, decime, ¿toda la historia argentina son luchas interburguesas que no deben importarle a los trabajadores? Yrigoyen derrocado por los conservadores, Perón enfrentando a Braden y luego derrocado y desterrado, Moreno envenenado y San Martín enfrentado a Rivadavia y Sarmiento festejando el degüello del Chacho Peñaloza. Una historia de luchas, sangre y muerte. Y si eso no es lucha de clases, ¿las clases dónde están? ¿Todos son lo mismo, burgueses y todos los enfrentamientos, bombardeos, fusilamientos, etc., son luchas interburguesas? Si pensamos eso, mejor será que nos dediquemos a la pintura abstracta o a aprender a tocar el violín que con eso no jodemos a nadie. Y esperemos que algún día, allá lejos, cuando aparezca otro cordobazo, pero con una vanguardia iluminada, ortodoxamente formada en nuestras academias de socialismo revolucionario, volvamos quizás a la política, pero podría ocurrir entonces que los trabajadores ya hayan forjado sus dirigentes, algunos socialdemócratas, otras burocratizados, otros "fierreros", qué se yo, pero que no reconozcan a quienes durante toda la historia argentina no incidieron para nada y sacaron el 1% de los votos por sostener que millones de argentinos imbéciles se peleaban por diferencias "burguesas" y no por el socialismo . Sabemos, desde la Izquierda Nacional, que no es fácil ese "golpear juntos" y marchar separados. Inclusive hago autocrítica cuando Ramos se presentó con candidatura propia el 11 de marzo del '73 porque sostenía que era lo mismo Cámpora que los radicales y los candidatos del gobierno militar. Fue un grave error. Y ni qué hablar del apoyo a Menem. Por eso muchos izquierdistas nacionales se colocan a distancia de la historia de Ramos. Pero esta corriente ha sostenido, en general, la única posición correcta de acompañar a todos los movimientos nacionales de América Latina, desde una perspectiva independiente y colocarse claramente frente al enemigo común que, como se sabe, es el imperialismo y los traidores nativos. Desde esa perspectiva coincidimos en la valoración del peronismo con Cooke, Hernández Arregui, Puiggrós, Walsh y tantos otros, pero insistiendo que era más correcto jugar por afuera y no intentar forjar la izquierda desde adentro. Pero lo que no dudábamos, en la relación con ellos, fue que los trabajadores estaban haciendo su experiencia y debía acompañárselos y enfrentar al enemigo principal. Ahora la polémica sigue con motivo de las posiciones del P.O. Y te lo repito: ni oposición implacable al movimiento nacional, como la tuya, ni seguidismo. Pero la tuya puede ser más peligrosa. Porque la derecha sabe hoy que pierde en primera vuelta y va a provocar conflictos durante todo el 2011. Y ustedes no pueden estar ahí. ¡Ni cerquita! ¿Entendés? Haceme caso, Altamira, pensalo. A la noche. En el silencio de la medianoche, pensá en los pibes que podés arriesgar y hacerlos jugar de modo funcional a la derecha. No se trata de hacerle asco a poner el cuerpo, pero sólo cuando políticamente tiene sentido el peligro que se corre. Mártires porque sí, no benefician a nadie sino que enlutan y suman desgracias a las que ya hemos sufrido. Pensá en la derecha que acecha, pensá qué pasaría si se hunde este gobierno. Vos y yo ya estamos más cerca del arpa que de la guitarra y entonces, seguí el consejo de Julián Centeya: en "el finirla, está la salvada". Ahí uno se puede redimir de viejos pecados. Todavía estás a tiempo y entonces, te lo digo de nuevo, no se trata de hacerte kirchnerista, sino de colocarte críticamente pero acompañando al pueblo en su experiencia. Nacional, popular. Y te lo digo en nombre de los Estados Unidos Socialistas de América Latina sobre los que profetizó Trotsky en 1940, por aquello que, como sabés, lo llevó a apoyar las nacionalizaciones petroleras de Lázaro Cárdenas y que en el fondo, era su teoría de la revolución permanente y aquello otro del frente único antiimperialista que junto con Lenin presentaron en 1922 a los congresos de la III Internacional. Frente único antiimperialista con obreros, muchos obreros y también con estudiantes de la pequeña burguesía y otros oprimidos, pero en estrecha vinculación con el nivel de conciencia política de la mayoría, en ese momento histórico ¿Verdad que te acordás? Te lo digo yo, que soy, como decía Scalabrini y salvando las distancias, "uno cualquiera que sabe que es uno cualquiera". No sea cosa que esta conversación la tengamos que continuar en el 2012, los dos en cana o en el exilio. Y preparate entonces, porque, en ese caso, te lo voy a reprochar todos los días, implacablemente, como esa gota de la canilla que persiste y molesta empecinadamente en la madrugada, te lo voy a repetir una y mil veces, haciéndote corresponsable de la desgracia argentina, si aquellos que vos sabés volvieran, aprovechando los errores de una izquierda que todavía no se enteró que El Che puteaba desde Guatemala contra "esos mierdas de aviadores" que bombardearon a su propio pueblo aquel trágico 16 de junio de 1955. Sólo puedo agregarte que hay momentos en la vida de los hombres que lo mejor que pueden ofrecer a su pueblo es una profunda autocrítica y un replanteo de posiciones erróneas. Ahí se juega su profunda adhesión al mundo nuevo que predican y por el cual dicen que están luchando. Pensalo. Un saludo. Buenos Aires, 5 de enero de 2011 Norberto Galasso
viernes, 7 de enero de 2011
[lecturayformacion]
martes, 4 de enero de 2011
[lecturayformacion] [Pagina12WEB] Noticia enviada por Nikolopulus
Riquelme y Serrat en una revista de los pibes
La villa pone la tapa
La revista, La Garganta Poderosa, es enteramente producida por chicos de varias villas porteñas. En su primer número entrevistaron a Riquelme, en la nota de tapa, y a Serrat.
"Lo entrevistamos a Román porque su idea siempre es jugar en equipo. Acá en las villas, para hacer algo, tenemos que jugar en equipo." Cristian "el Chino" Romero (14) le explicó a Página/12 por qué eligieron a Juan Román Riquelme para que fuera el entrevistado "de tapa" de la revista La Garganta Poderosa, realizada por un grupo de chicos de distintas villas porteñas. El lanzamiento del primer número se hizo este domingo en el barrio Zavaleta de Barracas, bajo la invocación de Rodolfo Walsh, el Che Guevara, Carlos Mugica, Julio Cortázar y el atleta desaparecido Miguel Sánchez, entre otras figuras que en el staff de la publicación figuran como "colaboradores", porque los pibes "los tenemos como referentes cuando escribimos y cuando pensamos", explicó el Chino. En el número 1 de La Garganta... hay una entrevista a Joan Manuel Serrat y a un montón de vecinos de los barrios que hablan de sus sueños y sus preocupaciones.
"Les deseo, queridos, lo mejor. Que sean ustedes capaces de escuchar. Y ser escuchados. Que digan y escriban palabras querientes. Y sean queridos. Y que no se tomen en serio nada que no los haga reír." Con estas palabras, el escritor uruguayo Eduardo Galeano saludó la salida de la revista. También llegaron adhesiones de Dolores y Paula Santoro, esposa e hija de Roberto Santoro, el poeta y periodista desaparecido durante la dictadura militar, que también es recordado por los chicos.
"El temor se basa en la incomunicación", dice una de las frases escritas en las paredes cercanas a la sala de redacción de La Garganta..., en la calle Ernesto Che Guevara, tira 6, casa 85 Bis, del barrio Zavaleta. La revista es realizada por una cooperativa de vecinos de los barrios Zavaleta, Rodrigo Bueno, 21-24 de Barracas, 31 Bis de Retiro y Fátima de Soldati, coordinados por la ONG La Poderosa, con filiales en el interior del país y en otras ciudades de América latina. Los fondos se obtuvieron mediante donaciones, festivales y torneos de fútbol.
El primer número tiene una tirada de tres mil ejemplares, pero aspiran a llegar a diez mil. En las páginas de La Garganta... no hay publicidad paga. Sólo se pueden publicar avisos de algunos negocios de vecinos. Por ahora, la venta será mano en mano "a un precio solidario". Se podrá conseguir en dos kioscos de la Capital Federal: en Lavalle 790 y en el que está en la esquina de Salguero y Las Heras. Los redactores de la revista son Claudio Miguel Savanz, Ayelén Toledo, Kathy Benítez, Oscar Cristaldo, Chino Romero, Dada, Paola Vallejos y William Cartagena Farfán. Las fotografías son de Jorge López, Hernán Segovia y Alejandro Sebastián Castillo y las ilustraciones de Fabio Corro, de 17 años, quien vivió solo, en la calle, desde los 10. Ahora está en un hogar donde lo tratan "muy bien".
En la entrevista, Riquelme habla, sobre todo, de su barrio, sus amigos y su familia, aunque también opina sobre los pedidos para bajar la edad de imputabilidad a los menores. "A veces los chicos cometen delitos por no estar en su mejor momento y yo creo que a un chiquito de trece, catorce años, no se lo puede meter en la cárcel. Más bien tendríamos que colaborar para que mejore y se ponga bien." También se mostró preocupado por el consumo de droga entre los jóvenes, pero cuestionó que sólo se hable de los que viven en las villas. Consideró que "siempre se ataca al más débil" cuando "la droga está en el deporte, en los actores, en todos lados".
En la entrevista a Serrat, el catalán sorprende al afirmar que "si alguien subestima la cumbia, está ciego". El cantante, consultado sobre ese género musical, sostuvo: "Que se denigre la cumbia da la pauta de que muchos desprecian lo que ignoran". Paola Vallejos (27), que participó del reportaje, se mostró contenta por eso, pero aclaró que su sueño es "entrevistar a León Gieco". En el número 1 hay notas interesantes a personajes de los barrios, como Sara, una mujer que resume la historia de la 31 Bis, o Noemí y Olga, la mamá de una de las redactoras, que cuentan cómo les robaron a sus hijos, a una en dictadura y a otra en democracia.
"Lo que queremos es que nos lean y se enteren de la verdad de lo que pasa en nuestros barrios", afirmó Ayelén Toledo. La fiesta del domingo contó con el aporte de Los Guitarreros de Zavaleta, un grupo formado por chicos que se dieron el gusto de tocar en presencia de Serrat, durante la entrevista que se hizo en el Gran Rex.
Serrat: "Al denigrar la cumbia muchos desprecian lo que ignoran".© 2000-2011 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Todos los Derechos Reservados
lunes, 3 de enero de 2011
[lecturayformacion] Una más de la igesia... los macanudos de siempre
jueves, 30 de diciembre de 2010
[lecturayformacion] Rv: [Pagina12WEB] Noticia enviada por Nikolopulus
Macriópolis
La ciencia es un arma cargada de futuro
Casi Gabriel Zelaya
(¿Habrá oído alguna vez este verso
nuestro jefe de Gobierno?)
Con bigote por Barba recortado
Con la piel de un dinosaurio ya extinguido
Macri viene como un nuevo invertebrado
Desgranando su discurso perimido
El querría a Tolomeo y Torquemada
Vivir la ciudad plana y medieval
Balbuceando ante cualquier inconveniente
Que la única solución es la integral.
Así le habló el payador
a toda la concurrencia
cuando empezó a recitar
sobre el macrismo, y la ciencia
Tecnópolis, la ignorancia
Y un bigote recortado
Por mandato de una barba
Que es sólo cartón pintado.
La ciencia, el conjunto de ella, es una parte de la cultura, una parte central, una herramienta del desarrollo, uno de los componentes de la belleza. Cuando dirigíamos el Planetario de la Ciudad, nuestro esfuerzo principal justamente, consistía en poner los recursos de cara a la ciudad; en gran medida lo conseguimos. Llevamos el Planetario a quienes no podían acceder a él (cárceles, hospitales, villas); pero esto que hacíamos tenía una clara raíz ideológica: la ciencia y la cultura son bienes sociales porque toda la sociedad participa de una manera u otra en ellas.
La ciencia y la cultura no se hacen (o por lo menos no se hacen solamente) en los laboratorios, sino en las calles, en los cafés: es un espectáculo social, construido a través de millares de conversaciones, a través de lo que la sociedad inventa, siente y piensa. Y justamente, es lo que el Gobierno se propuso al imaginarse una megamuestra grandiosa, donde todos los elementos estén integrados, y donde brille el pensamiento construido en doscientos años difíciles.
La ciencia en que creyó Moreno, la ciencia por la que luchó Belgrano, la ciencia corajuda de Ameghino, la ciencia que llevó al Premio Nobel a Houssay, a Leloir y a Milstein, sin olvidar que avanzó a los tropezones: la dictadura genocida que lleva en sus listas una buena lista de científicos y la memoria de aquella noche de los bastones largos... (¿Cómo le va a gustar ese ejercicio de memoria a Macri si él estaba del lado de los palos?).
Tratamos de hacerlo, en pequeño, en el Planetario, tratamos de hacerlo como pudimos con "Buenos Aires piensa", llevar la ciencia y la cultura a la sociedad, recuperando culturas originarias, imaginando un cielo mítico de Buenos Aires, con constelaciones como la de las Madres de Plaza de Mayo, Gardel, Hou-ssay, a la que podríamos agregar ahora la constelación de la ignorancia, que extiende por la ciudad un universo tinelliano: la cultura y la ciencia deben quedar de la General Paz para fuera, en un acceso de tos convulsa federal.
En un momento en que justamente el gobierno nacional apoya masivamente a la ciencia, y no sólo creando un Ministerio, sino repatriando científicos que debieron exiliarse por múltiples razones, aumentando el presupuesto científico y proyectando Tecnópolis, para que doscientos años de ciencia repitan el éxito de la muestra del Bicentenario, y que Macri echó de la ciudad para fuera, para Villa Martelli, donde el Gobierno, respondiéndole, decidió que fuera permanente, y seguramente itinerante, ya que las provincias se están preparando para pedirla.
¿Y cuáles son los motivos de esa expulsión? ¡Adivina adivinador! ¡Las complicaciones con el tránsito!
No deberíamos sorprendernos, ya que Macri tiene, y siempre tuvo, por lo visto, vocación de semáforo (y su discurso integral desde ya sólo es capaz de emitir tres letras: rojo, amarillo, verde, que repiten como loros su pandilla de postes pro). Al fin y al cabo, la ideología PRO no es más que eso.
También puede ser que, como a Berlusconi, lo asuste la evolución. Pero no nos engañemos, tiene vocación de semáforo, sí, tiene miedo de la evolución, sí, pero lo que le da miedo es pensar.
Pensar, que es lo que esta megamuestra representa. Porque Macri tiene miedo. Le tiene miedo a la cultura, a esa cultura científica que dinamiza la sociedad, que la construye como sociedad civil, y a un semáforo le horrorizan los piquetes (sí, porque los piquetes también son una forma de pensamiento y una de las organizaciones que la sociedad se da a sí misma), y pensar, para usar las palabras de nuestro semáforo gobernante, es un proceso integral. ¿Cómo no va a tener miedo? ¿Cómo no va a echar integralmente a Tecnópolis fuera de los límites de una ciudad?
¿Cómo no va a cometer la estupidez histórica de asociar su nombre a la interrupción de un logro de toda la sociedad, que le da miedo en forma integral? ¿Cómo no le va a gustar que su nombre quede asociado al rechazo por la cultura, como un Onganía pequeño y miserable en forma y fondo? Cómo no va a aferrarse a la ignorancia y el oscurantismo. Si una y otro son integrales y le salen tan bien.
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lunes, 27 de diciembre de 2010
[lecturayformacion] Un plan marshall para Cuba (Borón)
lunes, 20 de diciembre de 2010
[lecturayformacion] Gonzáez
La Argentina incompleta
Todos los pueblos han forjado un personaje picaresco, aprovechador y simpáticamente precario. Contrafigura del arquetipo culto, ese personaje venía de abajo, revestía forma popular y áspera sabiduría. Nos aliviaba del peso de la ley y de la solemnidad vacía. El viejo Vizcacha sirve de ejemplo mayor. Pero con los barrabravas omnipresentes, quizá se ha agotado el ciclo del pícaro argentino, que también era un ser doliente. ¿Qué comienza? ¿La era de personajes desprendidos del pueblo, de él surgidos, piedra en mano, cascoteando bolivianos, castigando paraguayos?
Todavía no tenemos nombre para ellos, por si estuvieran lamentablemente destinados a convertirse en representativos de una época, de un modo de ser. Es que no son señoritos, de aquellos que reclutaba Manuel Carlés, ni engominados tacuaristas, antes que a este grupo lo devorase también la espiral revolucionaria que provenía de antiguos textos nacionales. Son una parte ejecutora de algo que hay que desentrañar mejor. Escuchémoslos. Mientras embisten, hablan una reconocible lengua popular que hemos inventado entre todos.
Violentos de pacotilla, apretadores de morondanga, enjambre de voces por la radio, ensordecedor tejido de imprecaciones, son las milicias de estación. Corren airadamente frente a las cámaras, saben que la televisión tiene ese casillero a ser llenado. Torso desnudo, bermudas displicentes, barriguditos en sórdidas chancletas, se dan el lujo de ser fotografiados con pistolas de juguete, porque aunque no lo fueran, sólo por decirlo, este tiempo parece que se presenta como un juego. Pero cruel. Por fin llegó la hora de decirlo. ¿Habrá una suspensión cultural en la vida argentina regida por la cerrazón mental, el segregacionismo anidando en un lenguaje barrial, suburbano, como si hubiera una juglaresca racista para el piberío del barrio?
Escuchando a la señora de la casita de la esquina decir que si es así, entonces ella va a ocupar la Plaza Irlanda o el Parque Tres de Febrero, uno se siente un poco menos argentino. Viendo por televisión a esa chica de buen semblante, con anteojitos modernos y muy aplomada decir que ella se ve invadida, entonces uno se siente un poco menos argentino. En el trabajo, sube alguien al ascensor que hace saber que está harto de esos bolitas, parásitos, mientras que él... Y allí somos menos argentinos. Viajando en taxi, que es subirse a una embarazosa radio prendida, uno escucha que esa mamá vive a veinte dificultosas cuadras del subte, compró la casa con el esfuerzo de años y no puede tolerar a los recién llegados que lo quieren todo de arriba. Y entonces uno se siente también un poco menos argentino. Esa muchedumbre de voces, móviles y movileras, pueden mover los secretos profundos de una sociedad aturdida.
Digo "menos argentino" no porque sepamos qué cosa significaría serlo en un sentido completo, en un para siempre jamás. De alguna manera siempre se es "menos" respecto de algo que suponemos ser, porque lo que resta sin definir es la utopía sobre la cual siempre discutimos. Pero ahora toda una sociedad corre el riesgo de rellenar sin utopía posible ese segmento faltante –que es lo que nos hace libres– con un "discurso argentino". Que está equivocado, y que algo o que mucho nos sustrae. Por fin se habría hallado el complemento, un sordo desdén hacia otros pueblos que habitan entre nosotros, que a veces se torna grito o disparo fatal de una oscura lucha armada. Y casi siempre, a través de un uso degradado del lenguaje nacional. Habla una mujer boliviana, ocupante de tierras. Voz nítida, gran empleo de términos inhabituales, serenidad en la expresión, conciencia de derechos, lo que casi siempre da una lengua rica y suave. Castellano atesorado en el ánfora de los pueblos. Habla un "vecino". Voz tosca, amenazante, airada, vocablos tarambanas, el habla del jactancioso que al perder el control de sí, nos devuelve el espejo de nuestra propia lengua argentina corroída.
Tangos famosos hablaron de otra forma del tema. El "malevaje extrañao" era una convocatoria a dispensarnos mutuas disculpas porque disfrazábamos cierta ternura con una duelística de caballeros de los suburbios. Borges encumbró estos personajes y los hizo comentaristas eximios de un destino nacional. En sucesivas mutaciones que capítulos lúgubres de la historia argentina explican muy bien, el matasiete se hizo orillero, el orillero malevo, el malevo patovica, el patovica guardaespalda, el guardaespalda runfla, el runfla patotero, el patotero matón, el matón barrabrava, el barrabrava racista y el racista busca el centro del alma nacional para consumarla. Para estancar la Argentina.
Digo Argentina y se presenta de inmediato el inconveniente. Nunca vamos a cumplirla del todo porque es suma de pueblos en movimiento. Son pueblos nuevos, interrogados por pueblos originarios, pueblos originarios interrogados por el pueblo-nación. Y además: pueblos orientales de las primeras inmigraciones; pueblos orientales de las inmigraciones recientes; pueblos altiplanos; pueblos de los grandes ríos mesopotámicos hacia arriba (que dan nombres a países, provincias, ciudades y estados: Paraná, Paraguay, Uruguay); son pueblos que se mueven –porque siempre lo hicieron– en esta traslación de hombres y signos que es la nación argentina. Nunca llena, nunca terminada. Y está el pueblo-mundo: el gran concepto de Alberdi, que a pesar de tener una visión sesgada del dilema nacional del incesante fluir del pueblo, concibió claramente el hecho de que llevaba el nombre de Argentina una porción en movimiento de la humanidad renovada. No se puede perder eso justo ahora.
Preclaros escritos argentinos hablaron del pueblo del himno. Sabemos de qué se trata. Siempre hay un momento colectivo, generalmente ritual, ceremonioso o eufórico, donde se genera la gran ilusión comunitaria. Un acto escolar (la infancia), un gol de la Selección (la adolescencia), los discursos que ciertamente gustamos escuchar sobre historias compartidas (la madurez utópica). Pero ese ensalmo una vez concluido se dispersa en múltiples sentidos, cada uno de los cuales está obligado a reinterpretar los momentos de efusión compartida con una totalidad donde también subyace lo que no nos gusta. Siempre estamos llegando a algo nuevo en materia de lo popular, cargando el texto común y sabiendo que se abrirá inexorablemente hacia intereses particulares, clasistas o liberadores, que deberán desentrañar ese minuto de comunión, que en el plano litúrgico quizá tuvimos con los enemigos de toda emancipación.
En el reciente conflicto con los conglomerados agrarios, de ellos y sus batallones de publicistas emanaba la hipótesis de que había un pueblo digno, desinteresado y patriótico que llenaba la avenida Figueroa Alcorta sin choripán ni conchabos. Del otro lado, había un pueblo que se movía sin conciencia transparente, sin ideales ni buen aliento, sumergido en las vituallas que repartía el chofer del ómnibus que los depositaba en la plaza. Gran diferendo en el que había que demostrar que el "pueblo digno" era sostenido por un esqueleto permanente de envilecidos intereses de clase y el "pueblo oscuro" hacía latir en su seno, como siempre, con los matices que brinda la historia nacional, un impulso de emancipación. La discusión no ha cambiado mucho, pero se ha desplazado. El pueblo diáfano podía albergar en su conciencia una espoleta racista, que ahora, en el terreno, representarían los otros. "Vecinos" desgajados del "pueblo oscuro" enviados a la lucha tacaña, mandados ellos sí a la turbia epopeya racista, que comienza por ser un acto del lenguaje común hablado. El pueblo llano, de himnos y tablones, de marchas y tamboril, por eso debe acentuar ya mismo, en su corazón social, el síntoma igualitario que libere de servidumbres involuntarias y sepa criticar el armazón de una Argentina que nos ronda con su alianza entre señoritismo y racismo.
La Argentina debe rehacer su conciencia colectiva por medio de una gesta política y cultural tan poderosa como la que imaginaron sus principales pedagogos, a la que ahora hay que agregarle la crítica efectiva al pliegue racista que ha emergido. Esto afecta la noción misma de "pueblo argentino". No es que no haya muchas maneras de serlo y reconocerse en él, que en el pasado han combinado las formas de la razón ilustrada y de la razón populista. Pero hoy se lucha –y el cuerpo electoral del país, en definitiva votará por esas disyuntivas–, por la ampliación de su respiración social, su reconstrucción como fuerza de cambio y cambiante, su capacidad de no ser un lenguaje clausurado y pensarse como lo que siempre fue, pueblo en tránsito, sin contornos ya trazados ni lenguajes de desprecio y miedo. Nada de esto es diferente de inventar nuevos proyectos habitacionales urbanos y suburbanos, imaginativas líneas de financiamiento popular, repensar las tierras, generar nuevas ciudades, recomponer los ferrocarriles que obligan a viajes indignos, convocar constructores, arquitectos e ingenieros con la filosofía del pueblo-mundo, reformar las policías de todo el país, proyectar en todos los cordones del conurbano una nueva imaginación ciudadana, replantear las megalópolis, recrear la lengua de los medios de comunicación y rescatarnos a nosotros mismos de lo que nos hace ser menos argentinos, sabiendo que lo que falta es lo que siempre faltará, pues todo pueblo es pueblo incompleto que se mueve para que los otros lo completen.
* Sociólogo, director de la Biblioteca Nacional.
jueves, 16 de diciembre de 2010
[lecturayformacion] [nadyes] FW: URGENTE ORDEN DE CAPTURA CONTRA CAMPESINOS
"NI TIERRA SIN HOMBRES NI HOMBRES SIN TIERRA"
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"LAS FAMILIAS CAMPESINAS CHAQUEÑAS HEMOS ECHADO RAICES EN LA TIERRA QUE NOS VIO NACER, CRECER Y TRABAJAR, Y HEMOS CONSTRUIDOS NUESTRAS VIDAS PRENDIDOS AL MONTE CHAQUEÑO"
SALTA LA LINDA, SALTA LA JUSTA?
Hermanas y Hermanos las mentiras, el atropello, la complicidad policial y de algunos jueces de la ciudad de tartagal, sigue siendo la moneda corriente que vivimos día a día las familias campesinas de nuestra zona.
El viernes 10 diciembre vaya paradoja día internacional de los derechos humanos el juez de Instrucción Formal de 1ª Nominación de Tartagal ordenó la captura de cuatro compañeros de organizaciones de nuestras zona, ellos son Carlos Guerra, Orfilia Rodríguez, Lucía Ruiz y el concejal por la localidad de Coronel Juan Sola (Morillo), Claudio Ruiz, por los delitos de "privación ilegítima de la libertad", y "portación de armas".
La orden de detención de estos cuatro compañeros fue originada por una denuncia de la empresa VIDOSON AGROFORESTAL, que es la misma empresa que hace mas de 10 días intento realizar un desmonte en la zona conocida como colonia La Juanita y la Santafesina, y cuyas maquinas fueron detenidas por grupos de familias campesinas del lugar ya que esta empresa como después pudo constatar el ministerio de medio ambiente de la provincia no tenia permiso para realizar ningún tipo de trabajo de desmonte, por lo tanto las familias que impidieron el trabajo de las topadoras no hicieron otra cosa que cumplir con la ley, es decir impedir que una empresa realizara trabajos ilegales de desmonte desconociendo por lo tanto una medida cautelar dictada por la corte suprema de justicia de la nación que prohíbe todo tipo de desmonte en los departamento de Rivadavia, San Martín, Oran y Santa Victoria de nuestra provincia.
Estas familias días antes de impedir el trabajo de las topadoras de la empresa, habían realizado la denuncia penal correspondiente ante la policía local, sin lograr que la policía ni la justicia actuara para impedir que se cometiera un acto ilícito.
Ante la total inacción de la policía y la justicia es que las familias campesinas detuvieron el trabajo de las topadoras y cortaron la ruta nacional 81, hasta que se presentara un representante del ministerio de medio ambiente de la provincia y constataran en el lugar el trabajo ilegal que realizaba esta empresa.
Esta actitud de detener las topadoras provoco el pronto accionar de la policía de la localidad de Morillo, auque en una actitud un poco llamativa y sospechosa, ya que un grupo de policías se presento en el lugar pero no para constatar las denuncias realizadas días antes por las familias campesinas, sino para custodiar a los trabajadores de la empresa, o sea para custodiar a delincuentes que estaban cometiendo un acto ilegal.
Cuando se presento el representante del ministerio de medio ambiente de la provincia y constato que esta empresa carecía de cualquier tipo de autorización y labro el acta de infracción correspondiente, es que los compañeros levantaron el corte de la ruta pero manteniendo una guardia en el lugar donde estaban las topadoras ya que la empresa se negaba a retirarlas del lugar.
Esta reacción de defender sus derechos de las familias campesinas de nuestra zona, y la puesta en evidencia de esta empresa que actuaba fuera de las normas legales, derivo en una especie por parte de la empresa de venganza, de infundir miedo o de escarmiento a las familias, al realizar una denuncia contra estos cuatro compañeros por "privación ilegítima de la libertad", y "portación de armas", esta situación si no nos resultara indignante seria casi cómica ya que una de las personas acusada por la empresa y mandada a detener por la justicia la Sra. Orfilia Rodríguez fue una de las familias que realizo la denuncia contra la empresa antes de todo lo acontecido y que ni la justicia ni la policía actúo en el momento.
La rapidez con que la justicia actúa ante las denuncias de las empresas y no así de rápido ante denuncias de campesinos, nos hace dudar de la imparcialidad de la justicia en salta y el respeto por los derechos humanos, ya que siempre somos los campesinos los perseguidos y enjuiciados por los jueces mientras que los señores empresarios y las empresas, del poder, del dinero siguen actuando impunemente, sin respetar leyes ni derechos.
Pero como siempre hemos dicho que no se confundan estos señores empresarios y jueces, por que las organizaciones campesinas vamos hacer valer nuestros derechos, y nos movilizaremos a este juzgado en tartagal, y a cuanto juzgado sea necesario para impedir que algunos de estos jueces en connivencia con empresas o empresarios, se burlen de nuestros derechos y de las leyes, y mediante engaños y denuncias fraudulentas y sin sustento quieran o manden a detener auque sea por un instante a cualquier campesino de nuestra organización u organizaciones hermanas.
PRENSA A.P.P.CH.S
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